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Los fotones tejen la imagen que tenemos del mundo.
Asi, la física es "marcada" por los rayos de luz de estos mensajeros universales (desde luego, la filosofía y la teología también).
Las ecuaciones de Lorentz y las teorías de la relatividad por ejemplo, dan a pensar que la temporalidad depende del orden físico de las cosas, un error del entendimiento que paraliza la busqueda de las causas primordiales.
Repitamosnos, el tiempo es caracterizado por duraciones y las duraciones no estan del espacio, y pues, son de orden trascendente.
Además, como lo decíamos anteriormente, el tiempo permanece una potencialidad eternamente disponible en todo punto del universo y,
no hay apariciones de duraciones sino de las implicaciones de duraciones en los estados de la realidad.
De este hecho, no hay ninguna diferencia de orden, ninguna diferencia de naturaleza entre las duraciones, en particular estas que marcan la vida interior (espiritual) de los seres, especialmente del hombre.
Pero para admitirlo hay que "sobrepasar" las teorias que asocian el tiempo con el espacio en el concepto de espacio-tiempo porque estas teorias callan procesos esenciales : el reconocimiento y la interpretación,
e ignoran también ineludible interrogación :
¿ cuál es la entidad maestra de estas implicaciones, de este reconocimiento y de esta interpretación ?,
esta entidad creadora que de toda eternidad, debe utilizar intervalos no espaciales con el fin de poder integrar la dinámica evolutiva del universo, en cronologías rigurosas.
A propósito de la palabra "intervalo", subrayemos la ambigüedad y la riqueza de este concepto :
- ambigüedad, ya que, contrariamente a lo que comúnmente es reconocido, las fuerzas y las potencialidades no estan dentro de los intervalos espaciales que separan los fenómenos (es decir : no estan dentro del vacío) ; estas virtualidades estan en un dominio (campo) trascendente.
Curiosamente éste allá de la realidad, tal como lo definimos, jamás fue el objeto de reconocimiento y de debate por parte de los filósofos y teólogos ; para eso debimos especificarlo, adoptando el vocablo : spacimplicatio,
un vocablo que resulta de la contracción de las palabras latinas,
spatium que significa extensión indeterminada,
implicatio que expresa el acto por el cual una entidad operadora se implica.
- riqueza, porque los intervalos representados por el tácito, los vacios, los "blancos", tienen las condiciones positivas y trascendentes necesarias para el entendimiento, la memorización y la transmisión del sentido.
En particular, los intervalos representados por los "blancos" permiten la "estructuración" de los lenguajes, de los más simples a los más elaborados, y singulares como los lenguajes característicos del patrimonio genético y de los ordenadores.
Consideremos de nuevo las duraciones.
Reconocemos que son de orden trascendente y no del orden físico de las energías y de la materia,
un hecho esencial que también, jamás, ha sido reconocido y debatido por los filósofos y los teólogos.
Asi igualmente Kant, pensando que "el espacio, como forma de exterioridad, no está menos en nosotros que el tiempo como forma de interioridad." (Cf. Crítica de la razón pura),
escribia :
"para que puedo "relacionar" ciertas sensaciones a algo exterior, y, también para que puedo representarme las cosas fuera y al lado unas de las otras, y por consiguiente como diferentes y también colocadas en lugares diferentes, hace falta que la representación del espacio sea ya reconocida como un fundamento. Esta representación no puede nacer de la experiencia que tenemos de las relaciones entre los fenómenos exteriores ".
Ignoraba pues, que hay incesantes utilizaciones de medidas espaciales y temporales (como las duraciones) dentro del fenómeno de la vida y del universo.
Este raciocinio simplista tuvo por otra parte grande consecuencia.
A causa de la notoriedad de su autor, "encerró" la filosofía en un antropocentrismo limitado.
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