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Para concluir, la dinámica del mundo, inerte y vivo, presupone intercambios permanentes de energía, y de "sentido" con la ayuda de lenguajes.
Más particularmente, la vida necesita la individuación, la interdependencia y la transmisión incesante de organizaciones de procesos.
Al nivel elemental de nuestro cuerpo, por ejemplo,
- la individuación de toda célula es asegurada por una membrana fina permeable y extremadamente flexible,
- la interdependencia por flujos de energías, de informaciones y de organizaciones de procesos biológicos.
Para eso, y al notar que las leyes universales no pueden reconocer, juzgar, …, decidir y actuar,
estamos convencidos que evolucionamos en un cybermundo,
Cogito ergo mundus vivit (pienso pues el mundo vive).
Somos convencidos también, que la aparición de la vida es el fruto de incesantes actividades de creacion que permitieron incrementos significativos de flujos de informaciones y de organizaciones de procesos en de la materia inerte que contenía carbono y agua.
Acordemosnos del evangelio de san Juan :
" Al principio ya existía la Palabra.
La Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
Ya al principio ella estaba junto a Dios.
Todo fue hecho por ella
y sin ella no se hizo nada. " (1, 1-2-3).
¿ Cuáles son las relaciones entre esta Palabra y la entidad creadora de toda eternidad, que conduce el mundo,
esta entidad maestra del "sentido" y pues del lenguaje universal,
que se reconoce en el yo (ego, sujeto, espíritu) ?
Paul Moyne
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