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Sí, como ya decía Aristóteles :
"El que quiere saber, debe creer ",
pero también, toda creencia necesita raciocinios.
Así, cómo hacer de la teología hoy sin haber meditado previamente el hecho que no sólo trascendemos constantemente las cosas para juzgarlas y usarlas, sino que además, que somos capaces de penetrar la interioridad la más extrema de la materia,
"somos", siendo la entidad creadora que nos anima, razona y se reconoce con la ayuda del yo (ego, sujeto, espíritu).
Entonces, la comprensión común del estado de trascendencia y de la razón es cambiada porque para que esto sea posible, hace falta que esta entidad sea trascendente por naturaleza y no trascendente solamente después de su implicación en el hombre.
Estamos pues mucho alejados del discurso pronunciado por el papa Benedicto XVI al Universidad de Ratisbonne (12 septiembre 2006) : "Fe, razón y universidad "; acordemosnos.
Extractos :
"Recordé todo esto recientemente cuando leí la parte, publicada por el profesor Theodore Khoury (Münster), del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez en los cuarteles de invierno del año 1391 en Ankara, mantuvo con un persa culto sobre el cristianismo y el islam, y sobre la verdad de ambos. Probablemente fue el mismo emperador quien anotó ese diálogo durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402. Así se explica que sus razonamientos se recojan con mucho más detalle que las respuestas de su interlocutor persa …
«Dios no se complace con la sangre —dice—; no actuar según la razón (συν λόγω) es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas... Para convencer a un alma racional no hay que recurrir al propio brazo ni a instrumentos contundentes ni a ningún otro medio con el que se pueda amenazar de muerte a una persona» …
La convicción de que actuar contra la razón está en contradicción con la naturaleza de Dios, ¿es solamente un pensamiento griego o vale siempre y por sí mismo? Pienso que en este punto se manifiesta la profunda consonancia entre lo griego en su mejor sentido y lo que es fe en Dios según la Biblia …
Modificando el primer versículo del libro del Génesis, el primer versículo de toda la sagrada Escritura, san Juan comienza el prólogo de su Evangelio con las palabras: «En el principio ya existía el Logos». Ésta es exactamente la palabra que usa el emperador: Dios actúa «συν λόγω», con logos. Logos significa tanto razón como palabra, una razón que es creadora y capaz de comunicarse, pero precisamente como razón. De este modo, san Juan nos ha brindado la palabra conclusiva sobre el concepto bíblico de Dios, la palabra con la que todos los caminos de la fe bíblica, a menudo arduos y tortuosos, alcanzan su meta, encuentran su síntesis. En el principio existía el logos, y el logos es Dios, nos dice el evangelista. El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad…".
Por cierto actuamos según actos calificables de razonables o de raciocinados (lo que es diferente que de actuar según la razón),
pero no podemos hablar de ninguna manera de una razón que es creadora, la razón no es un "operador" ; en realidad, la razón es un concepto representativo de facultades que permiten reconocer, juzgar, escoger, crear y decidir.
En cuanto a la fe, desde luego no es el fruto del alma.
Al ejemplo del cuerpo, nuestra identidad física, que es el receptáculo de estructuras biológicas (las células),
el alma, representativa de nuestra identidad espiritual, es el receptáculo de las actividades trascendentes, del carácter divino, que caracterizan a cada ser,
actividades trascendentes que, cuando emergen del estado de conciencia, permiten de expresar nuestra comprensión del mundo y nuestras creencias.
¡ La teología y la filosofía necesitan, más que ayer, un rigor muy grande conceptual y semántico !
Nos adherimos sin embargo a la observación de Benedicto XVI : el encuentro entre el mensaje bíblico y pensamiento griego no fue el hecho del azar.
Por desgracia, los teólogos católicos privilegiaron la tradición bíblica en detrimento del universalismo griego, y se encuentran hoy en un dogmatismo arcaico del que no saben cómo salir.
Precisemos además, que este proceso de déshellénisation es muy anterior a las orientaciones espirituales singulares recordadas por el Papa :
"La deshelenización surge inicialmente en conexión con los postulados de la Reforma del siglo XVI. Respecto a la tradición teológica escolástica, los reformadores se vieron ante una sistematización de la teología totalmente dominada por la filosofía, es decir, por una articulación de la fe basada en un pensamiento ajeno a la fe misma. Así, la fe ya no aparecía como palabra histórica viva, sino como un elemento insertado en la estructura de un sistema filosófico. El principio de la sola Scriptura, en cambio, busca la forma pura primordial de la fe, tal como se encuentra originariamente en la Palabra bíblica. La metafísica se presenta como un presupuesto que proviene de otra fuente y del cual se debe liberar a la fe para que ésta vuelva a ser totalmente ella misma. Kant, con su afirmación de que había tenido que renunciar a pensar para dejar espacio a la fe, desarrolló este programa con un radicalismo no previsto por los reformadores. De este modo, ancló la fe exclusivamente en la razón práctica, negándole el acceso a la realidad plena.
La teología liberal de los siglos XIX y XX supuso una segunda etapa en el programa de la deshelenización, cuyo representante más destacado es Adolf von Harnack. En mis años de estudiante y en los primeros de mi actividad académica, este programa ejercía un gran influjo también en la teología católica. Se utilizaba como punto de partida la distinción de Blaise Pascal entre el Dios de los filósofos y el Dios de Abraham, Isaac y Jacob.".
Afortunadamente, hoy, las ciencias, en particular la neurobiología, permiten una comprensión revolucionaria del fenómeno de la vida.
Esta comprensión que para el espíritu en busca de las causas primordiales, incita a reformular los conceptos de razón, de conciencia y de pensamiento,
particularmente conduce a reconocer la "dualidad" del mundo : Cogito ergo mundus vivit (Pienso, luego el mundo vive).
Esta comprensión permite también postular la implicación permanente en la realidad, de una entidad creadora de orden transcendente, no omnipotente,
y pues, por necesidad : una omnipotencia, una trascendencia suprema, Dios.
Así es más que una síntesis trivial entra el neoplatónismo (el plotinisme) y el cartesianismo.
¿ Cuando estos hechos serán reconocidos
? Entonces, y entonces solamente, un diálogo fructuoso podrá instaurarse entre los hombres de buena voluntad.
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