|
Page 4 sur 4
¡ A propósito del pensamiento !
Rememoremosnos de nuevo a Descartes :
"… hay que evitar el equívoco de la palabra pensamiento , la cual se puede tomar por la cosa que piensa, y también para la acción de esta cosa. " (cf. Meditaciones metafísicas, Carta a Sr. Clerselier).
Esta imprecisión semántica es muy antigua, Aristóteles ya, veía en la lógica "el pensamiento del Pensamiento".
Es verdad en efecto, que muy a menudo en un mismo discurso, cuando esto no es en la misma frase, esta palabra designa a un "operador" o las construcciones mentales (abstraídas) como los conceptos y las ideas.
En particular, el pensamiento es generalmente comprendido como el operador que juzga los seres, los acontecimientos y el mundo, con la ayuda de referencias de valor : positivo, ..., ancho, ..., justo, verdadero, bueno, ...
Desde luego, en el debate filosófico y teológico de hoy, a causa de los conocimientos actuales, esta falta de rigor no es aceptable.
Así, sólo la expresión : actividad de pensamiento (y no : actividad del pensamiento) permite no ignorar la entidad creadora, "maestra del sentido", que elabora los conceptos, pensamientos, ideas, anticipaciones, …, creencias.
Sin embargo, esta expresión todavía demasiado es simplista porque los pensamientos implican, además de numerosas facultades de orden trascendente, de los múltiples procesos (y fenómenos).
Citemos particularmente,
- las memorias biológicas que son de bancos de datos verdaderos cuyos más notables son, no cabe duda, los que permiten perpetuar la herencia genética,
- y los procesos de transmisión del sentido.
Por cierto, el problema del sentido (su reconocimiento, su memorización y su transmisión) es el objeto de debates pero por desgracia, no hay grandes ideas filosóficas (y teológicas).
A nuestro conocimiento, por ejemplo, ninguna explicación en cuanto a lo esencial, fue surtida este día, a propósito de estas dos interrogaciones :
- ¿ cómo una estructura viva (biofísica) puede ser memoria de informaciones y de organizaciones de procesos ?,
- ¿ cómo grupos de número : 0 y 1 pueden ser los vectores numéricos de un discurso, de un cuadro de pintura, de una obra musical, … ?
Ahora bien, los descubrimientos recientes permiten de comprender mejor estos procesos.
Desde luego, las memorias biológicas son partículas, átomos y moléculas, ¿ pero cómo esto es posible ?
Según nosotros, es porque ellos tienen ondas electromagnéticas asociadas, sería sólo porque estas ondas son las únicas que pueden atravesar el vacío cuántico.
De este hecho, los vectores primordiales del "sentido" son de los trenes de ondas electromagnéticas asociadas para siempre a los estados moleculares y atómicos de la materia.
¡ Todavía hace falta que las características de estos trenes de ondas sean interpretadas,
y no son los pensamientos que lo hacen !
*
Queda que las actividades de pensamiento (los pensamientos) nos ayudan para actuar ; recordemos que en la filosofía medieval eran las "servidoras" de la contemplación (de la meditación) y en la filosofía antigua, eran los "medios" que permiten expresar un estado de ser.
¿ Pero entonces, cómo, y hasta cuál nivel elemental de nuestro organismo, los pensamientos y la voluntad, facultad del espíritu, permiten de "controlar" nuestros comportamientos y los equilibrios biofísicos del cuerpo ?,
al notar que experimentos recientes científicos muestran que la meditación y la oración, actividades a objetivo puramente espiritual, pueden estabilizar el ritmo cardíaco y estimular el sistema inmunitario. (cf. Newberg et d'Aquili - Why God won't go away ?,
¡ de los experimentos que satisfarían a Hegel que procuraba reconciliar el espíritu con la realidad !
A proposito de las interacciones entre el cuerpo y los pensamientos, citemos los trabajos de Benjamin Libet (1916-2007) que muestran que los pensamientos que emergen del estado de conciencia, nuestros pensamientos conscientes, (y nuestros actos), siempre son precedidos por actividades específicas del cerebro.
Pero allí todavía, no nos equivoquemos, el cerebro no es un operador como se dice generalmente ; es una estructura biológica que, en particular, permite el desarrollo de nuestra vida espiritual cuyos pensamientos son las expresiones singulares.
Tantos hechos que muestran la implicación en nuestro cuerpo, de una entidad creadora única que puede expresar pensamientos, administrar nuestros equilibrios de vida y las evoluciones de nuestro organismo, actuar, que si dispone de un cerebro sano, suficientemente y correctamente estructurado.
Estamos pues mucho alejados de la tradición bíblica, según la cual el trabajo es un castigo de Dios,
mucho alejados también de la comprensión de san Agustin que veía, con el trabajo, la posibilidad de rechazar las tentaciones, y una ayuda a la contemplación (regla de san Agustin),
y de la comprensión de santo Thomás que, como Aristóteles, consideraba que :
"Sola la necesidad de conservar su vida, obliga al trabajo " (cf. Summa contra Gentiles).
Es verdad, estos ilustres hombres no podían conocer, incluso imaginar las anticipaciones y las búsquedas incesantes de la novedad que hay en nuestras células, y en las células de todo ser,
porque ellos estaban convencidos, como todavía hoy los científicos, los filósofos y por desgracia, los teólogos, que leyes universales gobiernan el mundo,
¡ como si estas leyes pudieran reconocer, juzgar con arreglo a referencias de valor, ..., decidir y actuar !
Paul Moyne
|