Homepage
El lenguaje genético, lenguaje al nivel cuántico
Teoría, depositada al Academia de las Ciencias, Paris, en carta sellada n°17 958
Actualmente, hay de las intensas actividades de investigaciones que conciernen la herencia genética.
Al principio del tercer milenario, dan la posibilidad de representar las estructuraciones espaciales de las moléculas que constituyen el ADN, y de "empezar a conocer" el impacto de estas moléculas sobre el desarrollo y el comportamiento de los individuos.
¿ Pero entonces, que decir del lenguaje genético propiamente dicho, de su memorización y de sus vectores primordiales ?
Por fortuna, los conocimientos recientes en la informática echan una nueva iluminación sobre esta problemática.
Sabemos así que se puede digitalizar (y memorizar) todas las informaciones y todas interpretaciones de las percepciones, pues del "sentido", y transmitirlas por ondas electromagnéticas.
En consecuencia, al notar,
- que no hay contacto físico absoluto entre los estados de la materia ya que las partículas, los átomos y las moléculas que la constituyen, son separados por el vacío cuántico,
- que ondas electromagnéticas inexorablemente son asociadas con cada constituyente de la materia,
- que las normas genéticas con efectos biológicos, no son alteradas por la travesía de las sinapsis, ellas mismas formadas por moléculas (hecho particular y condición suficiente),
podemos afirmar que ondas electromagnéticas son los vectores primordiales del sentido, porque son las solas "entidades" capaces de atravesar los "vacíos".
El lenguaje genético depende pues no sólo de la interpretación de las frecuencias y de las amplitudes de tales ondas, sino que sobre todo de la interpretación de las interferencias de éstas,
interferencias que dependen de situaciones espaciales y de nano-distancias,
a ejemplo del lenguaje humano que necesita la interpretación de la situación de las letras en palabra, de las palabras en frase y de las frases en discurso.
Así comprendemos mejor,
y la extrema riqueza de este lenguaje aunque tenga sólo cuatro "letras de base" : las moléculas nitrogenadas Adenina, Cytosine, Guanine y Thymine,
y por desgracia, la imposibilidad de conocer,verdaderamente, las informaciones y normas que permite transmitir.
Sin embargo, estos hechos esenciales muestran, evidentemente, que las moléculas medicinales son activas , en primer lugar, debido a las informaciones y a las organizaciones de procesos que permiten memorizar y difundir por medio de ondas electromagnéticas específicas.
Además, al notar que hoy es posible grabar algunos flujos de interferencias de estas ondas, no es desrazonable de creer que tales grabaciones encontrarán muy pronto aplicaciones en la medicina.
Paul Moyne
***

